sábado, 3 de diciembre de 2016

Síndrome del nido vacio


El síndrome del nido vacío es un conjunto de síntomas que pueden aparecer cuando los hijos hacen su vida y se van del hogar. A pesar de que esta fría descripción puede describirlo, no hay palabras para poder entender la tristeza que pueden sentir los padres de los hijos que se fueron, que hicieron su vida y dejan la casa donde habitaron durante muchos años. La madre o el padre que lo padece o ambos, antes que nada tienen que darse cuenta que están pasando por un proceso de duelo. El llamado síndrome del nido vacío, es un duelo. Un duelo es una reacción adaptativa que surge ante un evento dado. La mayoría de los eventos que lo ocasionan son del tipo que la gente que lo presenta considera desafortunado. También se pueden dar cuando existen situaciones que la sociedad cataloga como benéficas, o que los allegados lo ven como algo afortunado pero que la persona no lo aprecia así. El síndrome del nido vacío puede ocurrir en varias etapas. Primero cuando los hijos que son prescolares entran a la escuela. Aunque mucho antes puede también darse cuando las madres tienen que dejar a sus hijos en la guardería por tener que trabajar. Sin embargo hace mayor referencia al que ocurre cuando los hijos se van del hogar bien porque se casaron o decidieron hacer su vida viviendo aparte, entonces los padres se encuentran con una realidad que tal vez mucho tiempo no querían afrontar: la soledad. Si es un matrimonio, pues se estrecha la relación, pero este puede dar lugar al principio a conflictos porque es un ajuste, no están acostumbrado a convivir tan cercanamente. El espacio físico, hay una sensación de pérdida, las habitaciones que ocupaban los hijos quedan vacías, toda la rutina, etc... Este espacio físico vacío, puede llenarse de miedos que a su tiempo no fueron reconocidos o que se relegaron. Afloran manifestaciones del inconsciente. Puede complicarse con depresión, la cual va a requerir de un tratamiento farmacológico y además síntomas de ansiedad, insomnio, y en casos más graves alucinaciones. El síndrome del nido vacío aunque no es un diagnóstico reconocido como tal en el libro de la clasificación de las enfermedades mentales, pues es un término acuñado, si es un evento real que todos los padres tendrán que pasar pero, como una etapa más, tendrá que adaptarse. Se recomienda reconocer y canalizar los sentimientos en actividades que distraigan. No negarse a la sensación, sino aprender a sobrellevarla. Y buscar ayuda profesional si los síntomas están afectando su vida en lo laboral, social o en su salud.
Dr. Eduardo Monteverde Maldonado
Psiquiatra
DGP.3558395.UAG.DGPRS-5998/02
Ced.Esp.5132009.DGPRS.33-07
Certificado por el Consejo Mexicano
de Psiquiatría, A.C. CERT.06401477
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domingo, 10 de abril de 2016

Trastornos estacionales


Los seres humanos somos cíclicos, es decir, correspondemos a ciclos que traemos ya programados en nuestro organismo, en el ADN. Así como los seres humanos, también los mamíferos tienen ciclos. Por mencionar algunos ciclos, en la mujer tenemos el ciclo menstrual, y además un ciclo muy importante el ciclo circadiano, las hormonas que se liberan en nuestros cuerpos, tanto de hombres como de mujeres que nos indican cuando es la hora de dormir. Estos ciclos a la vez interactúan con todo el sistema nervioso humano. Se han estudiado algunos trastornos que aparecen cuando hay cambios de estación, por ejemplo de otoño a invierno y que a su vez están relacionados con la disponibilidad de la luz, que tiene que ver con el ciclo circadiano. Pero también existen personas que son sensibles a los cambios de estación de primavera-verano y de verano a otoño, y esto parece no tener relación con el ciclo circadiano pues se supone la disponibilidad de la luz es mayor en el verano, aunque hay excepciones dependiendo de la región del mundo donde se viva. También se han estudiado la influencia de la luz solar en el estado de ánimo de la gente. Podríamos decir que varias líneas de investigación se han enfocado en descubrir la relación que guardan en este caso las estaciones pero que tienen que ver con la luz solar, y que finalmente es dada por el sol. Entonces parece haber una relación de la disponibilidad de la luz solar y el comportamiento humano. Pero aunque no se puede concluir aún alguna asociación definitiva, existen personas en el que los cambios de estación actúan como disparadores de episodios afectivos como la depresión o la manía que es una fase del trastorno bipolar y/o recaídas para otro tipo de trastornos como el insomnio y los trastornos de ansiedad entre otros. Hasta hace poco se descubrió que todos tenemos una sustancia parecida a la clorofila de las plantas pero se llama melanina. Poco estudiada, pero por medio de esta hormona adquirimos energía de la luz solar. Aunque no todas las personas son sensibles a este cambio por las variaciones individuales en la genética de cada quien, algún porcentaje podría serlo y estas personas van a serían más propensas a desarrollar trastornos del ánimo en los períodos de cambio estacional.

Dr. Eduardo Monteverde Maldonado
Psiquiatra
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miércoles, 24 de febrero de 2016

Narcolepsia, una enfermedad rara


La narcolepsia está clasificada como un trastorno de ciclo sueño-vigilia. Consiste en episodios recurrentes de una necesidad imperiosa de dormir, llegando a quedarse dormido o hacer siestas, con presencia de cataplexia (pérdida del tono muscular) la persona al quedarse dormida pierde el control de la musculatura de su cuerpo y se cae. De acorde a estudios epidemiológicos, se menciona que la narcolepsia afecta del .02 al .04% de la población en general de la mayoría de los países. El inicio puede suceder en la adolescencia de los 15-25 años o en la edad adulta de los 30 a los 35 años. Se han estudiado muchos factores, genéticos, temperamentales, del medio ambiente y culturales. Las personas que lo padecen, sin tratamiento, pueden verse afectadas en su trabajo y en actividades como manejar, operar maquinaria pesada o pilotear aviones. Con tratamiento las personas pueden trabajar y manejar; pero aún así se recomienda ir acompañado al conducir un automóvil en viajes largos. Antes de diagnosticar, se tiene que hacer lo que se llama diagnóstico diferencial, es decir, excluir otras causas que puedan confundirse como la apnea del sueño que puede ser causada por obesidad, la deprivación prolongada de sueño como las personas que doblan o trabajan turnos nocturnos, así como otras situaciones médicas y otros trastornos como la depresión. Además la narcolepsia puede ocurrir junto con otras enfermedades y el puente sería la obesidad, siendo que el aumento del tejido adiposo puede causar alteraciones del sueño y estas manifestarse como episodios de somnolencia diurna. Dentro de los tratamientos se utilizan estimulantes, y deberá la persona ser valorada y llevar un seguimiento por un especialista además qué requiere la intervención multidisciplinaria dependiendo del caso, por otras enfermedades concomitantes y/o condiciones que tengan que tratarse, usualmente requiriendo apoyo de neumología, medicina interna, nutrición, etc.. Sobre todo cuando la narcolepsia se presenta junto con obesidad, más no como causa de la misma, sino como una condición que se presenta al mismo tiempo. Es importante realizar el diagnóstico a tiempo y que la persona inicie el tratamiento ya que esto pudiera tener grandes consecuencias benéficas en la vida de la persona afectada, tales como evitar accidentes y poner en riesgo a terceras personas de las consecuencias de quedarse dormido realizando una actividad de peligro.

Dr. Eduardo Monteverde Maldonado
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